¿Cómo plantear la implementación de los SAI/UPS? El punto de partida más básico sería un armario SAI de tipo monolítico. Sin embargo, cuando empieza a ampliarse la infraestructura, salen a relucir algunos puntos como la flexibilidad, la ampliación o las tareas de mantenimiento. Por ello la escalabilidad obliga a recurrir a otro planteamiento basado en la modularidad.
Un mayor grado de cualificación contribuye asimismo a aumentar la fiabilidad de la infraestructura, medible a través de parámetros como el MTTF (tiempo medio entre fallos) y el MTTR (tiempo medio de reparación). En un SAI/UPS monolítico, cualquier fallo exige la total interrupción del sistema, mientras que con una estructura modular tan solo hay que sustituir el módulo averiado en caliente (hot-swap); es decir, mientras el sistema sigue en funcionamiento y con las cargas debidamente protegidas en todo momento.
Una fiabilidad superior tiene efectos positivos sobre la rentabilidad al disminuir los costes y por tanto ampliar los márgenes, además de aportar un beneficio reputacional a la organización. Desde un punto de vista económico, los SAI/UPS modulares optimizan las inversiones al minimizar el coste inicial y admitir un desarrollo gradual a medida que se amplía la infraestructura. Los menores costes de mantenimiento, los tiempos de parada más reducidos y el mayor grado de eficiencia energética son igualmente beneficiosos.







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